a hacienda colonial fue construida en 1790,
y espectacularmente restaurada después
de un escalofriante terremoto que sacudió la
región en 1867. A finales del siglo, los
maravillosos estilos de estos trabajadores textiles
fueron internacionalmente reconocidos, cuando
las "bayetas", arribaron a Chicago
- Estados Unidos.
Durante el siglo 18, la Hacienda sirvió a
reconocidos líderes políticos como
El Libertador Bolívar, quien residía
aquí en sus expediciones militares entre
Colombia y Ecuador, encontrando paz y tranquilidad,
hace más de 100 años. Cuando Gabriel
García Moreno fue Presidente, Ecuador
tuvo serios conflictos internacionales con su
país vecino, Colombia , en el período
, el Tratado de Pinsaquì, fue firmado
en esta Hacienda.
Desde entonces, las 5 últimas generaciones
de la familia Freile - Larrea, han mantenido
su liderazgo y son dueños de la Hacienda,
manteniendo su historia. Los hermosos paisajes
le dan la bienvenida. Las flamantes puertas blancas
de piedra, y sus jardines cuidados especialmente
por mas de 200 años, hacen que el turista
quede gratamente impresionado. Piletas, montañas,
flores y plantas son el pintoresco marco en el
que nuestros huéspedes desarrollan su
visita.
Al ingresar al imponente contexto de Pinsaqui,
usted es bienvenido con paredes especialmente
decoradas, columnas, ventanales y el hogareño
ambiente que producen las varias chimeneas que
son encendidas a diario. Si usted admira las
antigüedades, historia, u objetos de arte,
la hacienda lo deleitará. Gran parte de
su fino diseño interior, muebles y esculturas
fueron traídos desde España y Francia
en las generaciones pasadas.
El abuelo, pilar de la familia y de la Hacienda
fue representante de Ecuador ante España
sus experiencias y vivencias influenciaron en
la decoración y el ambiente en general
delos predios de Pinsaqui.
Sugerimos se ponga especial atención a
los maravillosos candelabros y pisos de mármol,
a la colección periódicos guardados
desde el siglo 18 y los extraordinarios aromas
a flores frescas y plantas aromáticas.
La tradición de la Hacienda es tener música
en vivo durante los almuerzos y cenas. Los
Otavaleños visitan la Hacienda y entretienen a los huéspedes
con su música tradicional y su cálido
carácter, compartiendo sus costumbres
y cultura, mediante versos e instrumentos, con
los invitados.
Cuando hay grupos de huéspedes en la Hacienda,
los dueños les dan la bienvenida de una
manera muy especial. El caballo siempre ocupo
un lugar muy importante durante la historia de
la hacienda, entonces, por la tarde, todos los
huéspedes están invitados al área
del bar para brindar con los anfitriones. Cuando
todos se encuentran ubicados, el propietario
narra una historia personal, detallando la historia
de la Hacienda y resaltando la importancia de
que el caballo jugo en la historia de esta parte
del mundo. El huésped tiene la oportunidad
de sentarse en el caballo favorito del Dueño
de Pinsaquí el cual también fue
invitado al bar para que los visitante participen
de esta especie de ceremonia y al tomar fotografías
como recuerdo se lleven un pedazo de la historia
de la región . Pinsaquí, no se
agranda por su historia o tamaño, sino
por la atmósfera cálida que crea
y brinda, llena de carácter y amabilidad,
haciendo que el cliente tenga una maravillosa
estadía.
La Hacienda ha estado en la Familia Freile -
Larrea por más de 5 generaciones. Los
miembros de la familia atenderán personalmente
sus distintas necesidades Los caballos han sido
la más grande pasión de la familia
al pasar de los años, un pasión
que claramente es vista en la Hacienda, desde
los diseños de sus paredes hasta el área
de salto en caballo en el jardín. Como
una tradicional hacienda familiar, los Freile
- Larrea se comprometen a atender a sus huéspedes
como a añorados amigos que luego de largas
jornadas a la gran casa llegaban .Su estadía
será maravillosa.